LIBRARÁ A TODAS SUS FLORES Y PLANTAS DE LAS PLAGAS: NUNCA HAN ESTADO TAN EXUBERANTES

Existen métodos naturales que solucionan el problema de las plagas de flores y plantas. Evite el uso de pesticidas .

Fiori e patata
Flores y patatas – Nanopress.es

Para quienes disfrutan cuidando de sus plantas de interior y tienen talento para la jardinería, no es raro encontrarse con una situación especial.

Pequeños insectos que no dañan a los seres humanos, pero son peligrosos para las plantas, ya que a menudo se introducen en hojas y tallos.

Estos insectos, conocidos como áfidos o piojos, pueden suponer un serio obstáculo para quienes han invertido tiempo, esfuerzo y pasión en cultivar su huerto doméstico.

La presencia de estas plagas es frecuente y puede echar por tierra todo el trabajo que ha costado crear un hermoso oasis interior.

Afortunadamente, el problema de las plagas vegetales no es un obstáculo imposible de superar.

En realidad, existen diferentes métodos y trucos que se pueden poner en práctica para eliminar estas plagas de forma fácil y eficaz. A continuación, encontrará una guía completa con todo lo que necesita saber.

PLAGAS DE LAS PLANTAS: ¿QUÉ SON?

Hay muchos tipos de insectos que pueden suponer una amenaza para las plantas, y los pulgones son unos de los más conocidos.

Estos insectos hemípteros< suelen ser diminutos, miden entre 1 y 3 milímetros y tienen una estructura corporal delicada.

Pueden tener o no alas y poseen un aparato bucal capaz de perforar y/o succionar fluidos.

Los pulgones son perjudiciales para las plantas porque se alimentan de la savia de plantas cultivadas y silvestres, y son especialmente dañinos para las habas y los manzanos.

Parassiti
Parásitos-Nanopress.es

Tener rosales puede convertirse en una pesadilla por su tendencia a propagarse y afectar a otras especies vegetales de los alrededores.

Detectar una infestación de pulgones es una tarea relativamente fácil que puede llevarse a cabo con una rápida inspección visual.

Estas plagas consumen la savia de las plantas, lo que afecta a la salud general y a la vitalidad del follaje, incluidos el color y la forma.

Un examen superficial de los brotes y las hojas a simple vista suele bastar para identificar el problema.

Sin embargo, es importante señalar que su aspecto puede inducir a error a los cultivadores. Aunque suelen aparecer en tonos marrones, amarillos o negros, algunos pulgones pueden ser verdes, lo que los hace más difíciles de detectar, ya que se mimetizan perfectamente con las hojas a las que se adhieren.

Los riesgos

Hay varios riesgos que los aficionados a los cultivos domésticos deben tener en cuenta, y los pulgones no son el único.

Las orugas son otro riesgo que no hay que subestimar, ya que pueden consumir rápidamente plantas o ramas enteras.

Suelen empezar mordiendo una hoja pequeña y luego pasan a otras partes de la planta y a los ejemplares vecinos.

Este tipo de plaga prefiere el follaje tierno y dulce, especialmente las hojas de albahaca y lechuga.

Las orugas son difíciles de detectar, ya que a menudo se confunden con la planta de la que se alimentan, al tener un color verde exactamente idéntico al de su huésped.

Los chinches suponen una amenaza real para las plantas, siendo el chinche asiático en particular la amenaza más grave.

A pesar de su pequeño tamaño, esta plaga puede tener efectos catastróficos, sobre todo para los agricultores.

Cuando está presente, es importante centrarse en las plantas frutales, como melocotones, peras y manzanas. El chinche asiático se diferencia de su homólogo europeo en que no sólo afecta a las hojas, sino también a las flores, las hortalizas y los frutos.

El insecto provoca necrosis al succionar la savia de las plantas, contribuyendo en última instancia a la marchitez de la planta.

Un ataque de chinches en la base de los cogollos puede provocar la desecación de la planta, con profundas repercusiones negativas en el éxito de la cosecha. Cabe señalar que la chinche asiática también se ha extendido por Europa.

La cochinilla, la araña roja y la mosca blanca

No hay que olvidar el impacto de la cochinilla, una planta parásita que sólo puede propagarse en determinadas condiciones climáticas.

A este diminuto insecto le gustan especialmente los climas cálidos y húmedos, y tiende a desaparecer cuando llueve.

Sin embargo, la proliferación de cochinillas con el tiempo puede provocar una disminución significativa de la integridad estructural de la planta.

La mosca blanca, originaria de regiones tropicales, prefiere los climas cálidos y húmedos, al igual que las cochinillas antes mencionadas.

Parassita delle piante
Plagas vegetales-Nanopress.es

Son un problema común en invernaderos y zonas con lagos y son conocidos por los daños que causan a las plantas de limón.

Sin embargo, para quienes tienen jardines pequeños que incluyen plantas ornamentales como begonias, geranios u orquídeas, la mosca blanca puede ser un gran problema.

La formación de melaza, una sustancia azucarada que vuelve amarillas las hojas donde se posa la mosca blanca, es una clara señal de su presencia y puede provocar la caída de las hojas.

Aunque inofensivas para el ser humano, las arañas rojas son en realidad ácaros en miniatura que entran en la categoría de insectos parásitos y pueden causar daños importantes a las plantas frutales y ornamentales de las que se alimentan para sobrevivir.

Es importante señalar que los animales no son la única amenaza para las plantas, ya que éstas también pueden verse afectadas significativamente por las infecciones fúngicas.

Un ejemplo de este tipo de enfermedad es el oídio, también conocido como polvo blanco, que se manifiesta como una sustancia pulverulenta, parecida al talco, que cubre la planta.

Esta afección suele limitarse a las plantas de jardín de exterior y no afecta a las plantas de interior.

El oídio está causado por las esporas de un tipo específico de hongo llamado oídio, que es invisible a simple vista y puede propagarse a través de la dispersión por el viento.

Evitar el uso de pesticidas

A primera vista, puede parecer lógico utilizar productos químicos, como plaguicidas sintéticos, para eliminar eficazmente las plagas y evitar que sigan creciendo.

Los agricultores utilizan agentes químicos para proteger sus cultivos de animales que suponen una amenaza importante para su estabilidad económica, y el uso de estos agentes está estrictamente regulado por la ley.

El problema radica en los conocidos efectos negativos de estas sustancias, que afectan a diversos niveles de la sociedad.

Estos contaminantes son increíblemente perjudiciales para el medio ambiente y pueden filtrarse en el suelo y, posteriormente, en las aguas subterráneas.

Esto supone una amenaza significativa para todos los organismos vivos, especialmente durante un largo periodo de tiempo.

El impacto negativo de los plaguicidas, sobre todo los sistémicos, en el organismo humano ha sido reiteradamente atestiguado debido a sus residuos que permanecen en los productos alimenticios.

Afortunadamente, existen remedios naturales seguros y eficaces que podemos utilizar desde la comodidad de casa, y en el siguiente capítulo se ilustran algunas de estas opciones.

Tratamientos naturales contra las plagas de las plantas

Uno de los remedios más populares para tratar este problema es el uso de aceite de neem, un extracto natural derivado del prensado de las semillas del árbol de Neem.

El componente clave de este aceite es la azadiractina, que elimina eficazmente ciertas plagas como los pulgones, al tiempo que no desalienta a insectos polinizadores como las abejas, esenciales para la salud general de flores y plantas.

Otro recurso ventajoso en el control de plagas es el Bacillus Thuringiensis, que se puede adquirir fácilmente en el mercado.