Si, tras volver de vacaciones, notas un olor a lavadora congestionado, ¡no te preocupes! Aquí te explicamos cómo deshacerte de él de forma rápida y natural.

Parecía que tardaba en llegar, y sin embargo, septiembre ha llegado, y con él, también el fin de las vacaciones de verano. Pronto, la rutina invernal volverá a tomar el relevo, y todos tendremos que rendirnos a la vuelta al cole y al trabajo, y cumplir con nuevos compromisos y responsabilidades. La vuelta de vacaciones es obligada. Y volver a casa después de un viaje más o menos largo implica, entre otras cosas, limpiar la casa. Por supuesto, necesitará más mantenimiento del habitual tras nuestra ausencia.
Ventilar la habitación, quitar el polvo acumulado y fregar el suelo son sólo algunas de las tareas que tenemos que realizar una vez que volvemos a casa. Entre las cosas más importantes que hay que hacer, por ejemplo, después de deshacer las maletas, está lavar toda la ropa y las sábanas que hayamos decidido llevarnos de vacaciones. Para ello, por supuesto, primero debemos meter toda la ropa sucia en la lavadora. Sin embargo, cuando abrimos la ventana, podemos llevarnos una desagradable sorpresa.
Puede ocurrir, en estos casos, que se detecte un fuerte olor turbio en el interior del tambor del electrodoméstico. Antes de lavar la ropa, por supuesto, es imprescindible buscar remedio y deshacernos de ese horrible olor. Cuál es la forma correcta de hacerlo? He aquí algunos remedios naturales, eficaces y rápidos.
CÓMO ELIMINAR EL OLOR DE LA LAVADORA
Lo primero que hay que hacer para eliminar el mal olor de la lavadora es mantener la puerta abierta durante unas horas para que circule el aire. A continuación, debes proceder a un lavado al vacío realizado a altas temperaturas añadiendo dos vasos de vinagre en el tambor. De este modo, gracias a las propiedades antiolor del producto utilizado, desaparecerán todos los olores desagradables.

Para una solución aún más sostenible y altamente eficaz, también podemos optar por utilizar ácido cítrico. No cambia absolutamente nada con respecto al método descrito anteriormente. La única diferencia es lo que vamos a poner dentro de la cesta antes de iniciar el lavado al vacío. En este caso, sólo necesitaremos 1 litro de agua, en el que diluiremos 150 g de ácido cítrico. De esta forma no sólo eliminaremos todos los malos olores, sino que también quitaremos todos los restos de cal e higienizaremos el ambiente al mismo tiempo.
Estos remedios son perfectos para dejar el tambor de la lavadora como nuevo, pero con unas pequeñas precauciones podemos conseguir que los malos olores no tengan tiempo ni oportunidad de formarse en su interior. Para conseguirlo, basta con realizar una vez al mes uno de los dos lavados al vacío mencionados anteriormente. Además, cuando la lavadora no esté en uso, conviene dejar siempre la puerta abierta. Así evitarás que el agua se estanque, lo que a su vez provocaría la formación de moho y, por tanto, olores indeseados.
Limpieza de cestas
Después de limpiar a fondo la puerta, también podemos optar por dejar aún más perfumado el tambor de nuestra lavadora. Para ello, basta con combinar 3l de agua, 500ml de vinagre y 5 cucharadas de bicarbonato y agitar con cuidado para que todos los ingredientes queden bien mezclados. Como es bien sabido, son excelentes aliados en la lucha contra la suciedad y los malos olores.

Llegados a este punto, añadimos aceite esencial del aroma que más nos guste, mojamos un paño limpio en la solución recién creada y lo frotamos con cuidado en la cesta. Después de secarlo con un paño seco, el aroma de la cesta será irresistible.
Alternativamente, podemos crear un desodorante específico para pulverizar dentro de la cesta. Para ello sólo necesitamos un recipiente pulverizador, 300 ml de agua y el zumo filtrado de dos limones. Lo único que nos queda es colocar esta solución en el interior del pulverizador y rociarlo dentro de la cesta. De nuevo, ¡el resultado está asegurado!
