En nuestro artículo en el que presentamos 10 consejos para una jardinería eficaz en armonía con el medio ambiente, hablamos de la importancia de conocer el suelo en el que se plantan las semillas. Algunas plantas o flores crecen mejor o peor en función del tipo de suelo. Algunos suelos son suficientemente ricos por naturaleza, mientras que otros necesitan un poco de ayuda para que las plantas crezcan bien (abono verde nutritivo, riego y acondicionadores del suelo). Los suelos pesados necesitan compost con menos regularidad que los ligeros, pero en buenas cantidades, por ejemplo. Sin embargo, puede resultar difícil obtener esta información para garantizar que el suelo siga siendo fértil para las plantas y que el drenaje sea adecuado. Para averiguar la composición del suelo de tu jardín o huerto, haz estos cinco experimentos caseros de jardinería.
más información sobre el suelo

Qué necesitas..:
- Una olla grande con tapa
- Suelo (se pueden analizar diferentes profundidades y zonas del jardín)
- Agua limpia
Prácticas :
1) Llene la maceta hasta la mitad con tierra para macetas.
2) Llenar el resto con agua, dejando un pequeño espacio para permitir la mezcla.
3) Cerrar el frasco con cuidado y agitar bien.
4) Dejar reposar hasta que aparezcan varias capas.
¿Cómo funciona?
Puedes ver las diferentes capas que pueden aparecer o no como resultado del experimento (de abajo a arriba):
- Arena (con arena gruesa y piedras y quizás una segunda capa de arena más fina encima)
- Limo
- Arcilla
- El agua y la materia orgánica que flota en ella.
Conviene saber: los suelos de color claro contienen menos materia orgánica que los muy oscuros.
La naturaleza del suelo se define por el componente que supera el 50%. En la imagen mostrada, tenemos más del 50% de arena. Se trata, por tanto, de un tipo de suelo arenoso (o suelo arenoso).
2) La prueba visual y táctil

Observe el suelo y su textura para determinar su naturaleza:
- Los suelos arcillosos pesados se parten y forman una costra cuando hace calor y está seco. En cambio, los suelos arcillosos son compactos y pegajosos cuando llueve y están húmedos.
- Los suelos ricos en arcilla pueden ser muy polvorientos cuando están secos y blandos al tacto.
- Los suelos ricos en humus son muy ligeros, de textura esponjosa y color muy oscuro (pueden ser muy ácidos).
- El suelo arenoso ligero es muy granular al tacto y no parece tener cohesión. El suelo arenoso tiene una consistencia porosa.
- Por último, los suelos calcáreos tienen un aspecto calcáreo y son claros, casi blanquecinos. Los suelos calcáreos son muy ligeros y pedregosos.
