Aquí tienes todos los consejos inteligentes que necesitas para salvar tu albahaca del calor abrasador y las altas temperaturas

Todos los años, los rayos del sol de agosto pueden quemar las plantas de albahaca. Las hojas, normalmente verdes y muy perfumadas, se vuelven amarillentas, se secan y acaban cayendo.

Afortunadamente, hay formas de recuperar la planta. Y con un poco de paciencia, puede volver a estar sana y verde. Descubre todos los consejos de grandes jardineros.

Recortar las partes secas

Lo primero que hay que hacer es quitar las partes de la albahaca que se hayan quemado con el sol. Para ello, utilice unas tijeras limpias o simplemente quítelas con las manos.

Eliminar estas partes secas es importante para estimular a la planta para que produzca nuevas ramitas y hojas. También es un remedio preventivo contra la propagación de infecciones, que pueden extenderse a todas las partes de la planta.

Si los daños por quemaduras son demasiado importantes y la planta tiene problemas para recuperarse, debe buscar asesoramiento profesional.

Enmacetar la planta

Cuando la albahaca se dejaba demasiado tiempo al sol, también se dañaba la tierra. Al secarse mucho, perdía su capacidad natural de absorber agua.

Por lo tanto, debe sustituirse trasplantando la planta en tierra nueva, blanda, bien drenada y rica en nutrientes.

Para ello, extrae con cuidado la planta de su antiguo cepellón, procurando no romper ninguna de sus raíces.

El agua de la cuenca

Tras el trasplante, hay que dejar que la planta se recupere de las quemaduras y del cambio de maceta.

Para ello, utilice el método de la palangana. Por supuesto, ahora no te suena el nombre, pero es un remedio muy sencillo.

Basta con coger una palangana o utilizar el fregadero opcional. Llénelo con unos 5 u 8 cm de agua. A continuación, sumerge la maceta de albahaca durante unos 20 o 25 minutos.

Mientras tanto, la planta absorberá toda el agua que necesite a través de los agujeros de drenaje del fondo de la maceta.

Alimentación con nitrógeno

Después de eliminar todas las partes quemadas y secas, tu planta de albahaca puede parecer un poco delgada y marchita. Necesitas estimular el crecimiento de nuevas ramas y hojas.

Por lo tanto, es necesario abonar la planta con fertilizantes con una alta concentración de nitrógeno. Esta sustancia es útil para el desarrollo y el crecimiento de la planta.

Por lo tanto, puede utilizar abonos naturales que contengan este elemento en grandes cantidades, como posos de café para esparcir directamente sobre el suelo o cáscaras de huevo para trocear y esparcir también por el suelo.