Necrosis de los extremos de la flor: ¿cómo evitar que los tomates se pudran antes de la recolección?

También conocida como pudrición de la flor, la necrosis de la flor es el enemigo acérrimo de los horticultores. Aunque no es común en los huertos, su efecto es desastroso, ya que casi toda la cosecha se echa a perder. Entonces, ¿cuáles son los mejores consejos para evitar dañar sus tomates antes de la cosecha ? He aquí las recomendaciones de expertos cultivadores de tomates.

Opte por variedades híbridas de tomate

Si está empezando a cultivar tomates, no elija la variedad clásica de tomate. De hecho, este tipo de tomate suele verse afectado por un buen número de enfermedades. La más común es, por supuesto, la podredumbre de la flor.

Como los horticultores más avezados, opte por las variedades híbridas. Muy resistentes, los tomates híbridos pueden darte una cosecha fructífera. Si es un jardinero en ciernes, es aconsejable elegir tomates Hector y Fandangos.

Regar el suelo con regularidad

Si el suelo no tiene suficiente agua, se puede producir necrosis apical. Hay una buena razón para ello: cuando el agua no fluye adecuadamente por el suelo, las raíces de tus plantas son incapaces de asimilar correctamente nutrientes como el calcio y el potasio.

Para ello, debe regar regularmente las tomateras para evitar dañar toda la cosecha. Por otro lado, no riegue en exceso. Simplemente riega cada 4 días para asegurar una humedad perfecta.

Abonar la tierra con fertilizante o compost

Por regla general, la necrosis apical suele estar causada por una carencia de calcio y potasio. Para evitarlo, lo mejor es alimentar el suelo con abonos naturales o compost casero.

Además, cuando trasplantes tus tomateras, presta mucha atención a las raíces. Si se dañan, tus plantas se verán privadas de los nutrientes que necesitan para crecer.

Acuérdate de cubrir tus tomateras con mantillo

Si quiere proteger sus tomates de esta enfermedad, considere la posibilidad de acolchar su huerto. Lo ideal es elegir haya como mantillo para proteger los pies de sus tomateras. Este mantillo, que contiene calcio y minerales, también es perfecto para proteger tus tomates de las plagas, el frío y el calor.