No te vayas de vacaciones sin haber hecho esto antes. De lo contrario, ¡despídete de tus plantas!

¿Quieres tanto a tus plantas que estás pensando en no irte de vacaciones para proporcionarles cuidados continuos ? ¡Se equivoca! Salga corriendo y reserve sus vacaciones con tranquilidad, porque tenemos la solución para mantener sus plantas sanas incluso cuando esté fuera.

Con estos consejos prácticos, te asegurarás de que tengan la cantidad de agua adecuada, la humedad perfecta y la luz y el oxígeno suficientes para sobrevivir.

No te vayas de vacaciones sin hacer esto. De lo contrario, ¡despídete de tus plantas!

Antes de irte de vacaciones, no dejes las plantas encerradas en casa, pues se marchitarán. Sácalas al balcón, la terraza o el jardín. Pero cuidado, ¡no a cualquier sitio! Busca un rincón a la sombra donde no estén expuestas a la luz directa del sol. Si no encuentras esta zona resguardada, consigue estas láminas no tejidas transpirables en una tienda especializada y cúbrelas con cuidado. Pero antes, tienes que limpiarlas retirando las flores y hojas secas para que vuelva a circular savia nueva.

Esparce paja y corteza por el suelo para mantener la tierra húmeda. Pero no las abones. Durante el verano, las plantas necesitan agua para saciar su sed, no sustancias extra que podrían ralentizar su absorción. Para ello, puedes colocarlas en el exterior de tu casa. Si tienes un sistema de riego automático, prográmalo o riega tú mismo si no lo tienes.

¡Es tan sencillo!

Coge una botella de plástico vacía de 1,5 litros. Haz 2 ó 3 agujeros muy pequeños en el tapón. Llénala de agua y ciérrala. Comprueba que el agua escurre y colócala en el primer frasco lo más cerca posible del tallo. Haz otro pequeño agujero en el fondo para facilitar el drenaje y evitar la presión interna. Haz esto para cada una de tus plantas.

De esta forma, garantizas un buen riego para tus plantas mientras estás fuera y además reciclas plástico de una forma ingeniosa.

Ahora haga las maletas y disfrute de sus vacaciones.